Wanderers derrotó 1-0 a Nacional en el Parque Víctor Alfredo Viera, logrando así tener un Torneo Clausura ardiente con cuatro escoltas detrás de Peñarol.

El partido comenzó de manera intensa en el tricolor, ya que desde el arranque salió «a comerse la cancha» con un disparo tempranero de Gonzalo Bergessio que Ignacio De Arruabarrena tapa, aunque a modo de reacción el bohemio se proyectó en ofensiva por el sector de Bruno Veglio, pero los locatarios no encontraban fortuna ante el buen cierre de zonas mixtas por el eje central. Poco después Maximiliano Cantera le daba a los albos de alguna manera una ventaja en ataque mediante arrastre de marcas y generación de juego en forma de pivot, sin embargo la certeza de tiro no era buena por parte de Alfonso Trezza. Llegando a los 30′ Sergio Rochet se retira lesionado, dándole así el ingreso a Martín Rodríguez en un partido de mucho calibre, en el cual mostró seguridad; sobre los 41′ Juan Aguirre abre el marcador para Wanderers, luego de que en la misma jugada Felipe Carballo habilite a varios jugadores bohemios al ubicarse muy atrás posterior al córner. De esta manera llegando al entretiempo, los dirigidos por Daniel Carreño comenzaban a tener un planteo defensivo para conservar el resultado.

El complemento dio inicio de manera ofensiva en Nacional, dándole el ingreso a Brian Ocampo y Leandro Fernández en lugar de Maximiliano Cantera y Alfonso Trezza. El delantero argentino (Leandro Fernández) a los 47′ marra una gran oportunidad para empatar en el score, que a mediano-largo plazo condenó a que el tricolor no llegue ni a empatar. La intensidad en los albos se hacía ver en cancha, ya que constantemente se ubicaban medianamente cerca del área rival, sin embargo la estática defensa bohemia no permitía que los ataques sean prósperos en los dirigidos por Martín Ligüera. Minutos más tarde en los locatarios se da el ingreso de Diego Hernández, que de alguna manera generó inquietud en la defensa de Nacional, remarcando que constantemente le ganaba las espaldas a Matías Zunino, además de que a los 74′ Martín Rodríguez le tape una clara ocasión de gol al atacante pradense. Los minutos finales de Wanderers fueron muy defensivos, resaltando que las defensas eran mixtas, y la apuesta ofensiva era mediante contraataque. A los 82′ el VAR le anula a Hernán Rivero el 2-0 por offside, siendo estimulante sobre el cierre de partido para los dirigidos por Martín Ligüera para poder empatarlo, sin embargo la ineficacia de tiro no se lo permitió y todo concluyó en victoria bohemia.

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