Nacional venció 3-1 a Fénix en una tarde agradable en lo climático, disputada en el Gran Parque Central.

El partido comenzaba con dominio de juego, por parte de la visita, que aprovechó el fútbol mediante ataque rápido para que al minuto abra el marcador, luego de una gran jugada colectiva, donde Armando Méndez marró el despeje convirtiéndolo en autogol. De esta manera los dirigidos por Juan Ramón Carrasco apostaron a las defensas «pressing», las cuales generaron inquietud en los tricolores, además el albivioleta comenzaba a gozar del dominio de pases. Aunque poco después a los 8′ Gonzalo Bergessio empata el partido, y así darle otra dinámica al partido, siendo la misma mucho más intensa, y así los albos tendían de a poco a levantar su nivel deportivo. Minutos más tarde, en 18′ nuevamente el cordobés, Gonzalo Bergessio de cabeza, se encarga de dar vuelta el cotejo tras una gran jugada individual de Armando Méndez, que de a poco iba revirtiendo su rendimiento en cancha luego de un mal arranque. Los dirigidos por Alejandro Cappuccio se enfocaban en el ataque posicional, para de a poco generar peligro en el arco de Francisco Casanova, donde en momentos parecían ser interesantes las propuestas, pero el guardameta respondió seguro. De esta manera, ante las reacciones de Fénix de ataque rápido, Nacional se iba a plantar con defensas zonales; resaltando que poco después, a los 28′ Gonzalo Bergessio pone el 3-1 para los locstarios. El dominio de juego de los tricolores se hacía notar cada vez más sobre los minutos finales del primer tiempo, tal que Fénix no encontró perspectiva ante distintos modelos de juego, yéndose así al entretiempo 1-3 abajo.

El complemento daba inicio mediante ataque posicional por parte de los albos, tomando importantes referencias en el ingreso de Andrés D’Alessandro. Del otro lado, los dirigidos por Juan Ramón Carrasco no se mostraban firmes ni seguros a la hora de proponer juego, esto implicó que Nacional se sienta cómodo en defensa, destacándose Nicolás Marichal sobre el fondo tricolor. Aunque poco después Fénix tendía a mejorar su juego, con constantes llegadas al arco de Martín Rodríguez, pero el ataque albivioleta fallaba en el último toque y puntería. De este modo, los bolsilludos se plantaban con defensas zonales, que parecían ser prósperas después por los laterales a la hora de atacar, pero Francisco Casanova se mostró sólido y eficaz. Acercándose al final de partido, Fénix lograba poner más intenso el partido, marcando de forma interesante el ataque mediante triangulaciones, aunque todo esto resultó ser una ilusión óptica, ya que fue victoria 3-1 para Nacional.

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