El juego en el Capurro entre Fénix y Peñarol fue un fiel reflejo de la tarde y terminó con un 0-0 más que justificado.

Los equipos de Carrasco y Larriera comenzaron el duelo con mucha intensidad e incluso algunas aproximaciones a los arcos, pero fue sólo un suspiro de diez minutos que precedieron a 35 minutos finales del primer tiempo de muchas faltas y poca claridad.

Una de esas infracciones fue la de Agustín Canobbio y terminó con la lesión de Leo Cohelo quien debió dejar la cancha claramente dolorido en su rodilla derecha.

Para el inicio del segundo tiempo JR buscó darle electricidad al ataque de su equipo con el ingreso del brasileño Kaique como extremo derecho.


Si bien su entrada le permitió al local tener alguna oportunidad, la más clara una de Rodrigo Amaral que no es gol por un desvío involuntario del brasileño, el ritmo lento general del juego se terminó imponiendo y su influencia se diluyó.

En los últimos minutos de juego fue Peñarol quien tuvo el dominio, principalmente influenciado por el ingreso de dos titulares reservados como Trindade y Giovanni González, lo que terminó generando la correcta expulsion del lateral del ave, Fernando Souza.

Con ese empuje el manya fue, pero falló en los últimos 30 metros y no generó casi chances de gol, a excepción de un cabezazo contra el palo en la hora. Con ese remate terminó el partido y la tarde en un justo y opaco empate.

Por Iván Antúnez

Vergarense, periodista y futbolero enfermizo. Actualmente integrante del equipo de @futbolclubuy e @infoTNU. Antes en @RadioUruguayuy

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