Cerrito venció 3-1 a River Plate, en una noche de frío en el Estadio Charrúa.

El partido comenzaba de manera intensa en los dirigidos por Gustavo «Chavo» Díaz, apostando por el modelo defensivo «pressing» por parte de su delantero Matías Arezo, mostrando por momentos inquietud en el auriverde. Corriendo el partido el darsenero se hacía ver en ataque mediante ataque directo, pero la defensa personal y buen repliegue de Cerrito era superior. De esta manera Mathías Goyeni por el lateral izquierdo estaba siendo la apuesta del equipo dirigido por Roland Marcenaro para mostrarse en ataque, que por momentos generaba peligro en el arco de Salvador Ichazo, pero el ex Danubio no fue exigido.

Poco después parecía ser interesante el juego de paredes entre Facundo Bonifazi y Gonzalo «Chory» Castro, además de que Patricio Gregorio se muestre como opción de pase para hacer uso del ataque rápido en el pradense, pero no prosperó de la mejor manera por la sólida defensa auriverde. Maximiliano Calzada durante el primer tiempo manejó los hilos conductores de Cerrito de forma relevante, potenciando de esta manera a Sergio Núñez que se mostró importante en ataque en lo que se refiere a las condiciones físicas y desborde ofensivo. También en los dirigidos por Gustavo «Chavo» Díaz se vieron jugadores interesantes, siendo este el caso de Luciano Boggio, demostrando ser útil en el ataque rápido; aunque Matías Arezo no mostró firmeza al definir. Los últimos minutos fueron de mucha intensidad, con llegada constante a ambos arcos siendo más exigido Salvador Ichazo que respondió manera segura.

El complemento comenzaba como principal factor el «pressing», ya que desde el mismo uno de los dos equipos iba (o no) a cometer un error en la salida. Poco después Horacio Salaberry se iba expulsado por doble amarilla, provocando así otra dinámica al partido; de esta manera minutos más tarde Maximiliano Silvera abre el marcador a los 11′, luego de varias pérdidas de marca en el darsenero. Aunque la alegría duraría poco en Cerrito, ya que Facundo Bonifazi igualaría el partido 1-1 a los 13′ tras una gran jugada individual posterior a las malas presiones auriverdes.

El empate condenaba a que el cotejo sea intenso en lo físico, mostrando por River Plate como principal acción defensiva las anticipaciones; mientras que del otro lado Yonathan Rodríguez marcaba jerarquía en la media cancha de los dirigidos por Roland Marcenaro. Minutos más tarde Matías Ferreira pone el partido 2-1 a favor del locatario, luego de que lo asistan de cabeza en el córner, provocando así el desequilibrio defensivo en los darseneros. De esta manera el encuentro se le ponía a contrarreloj a los dirigidos por Gustavo «Chavo» Díaz, apuntando de esta manera a llegar al arco auriverde mediante contraataque, pero Matías Arezo no pudo encontrar la llave del empate.

Sobre los minutos finales Cerrito se plantó con todo el equipo debajo de la mitad de la cancha, que obligaba al pradense a colocar pases filtrados que no resultaron inquietud en el locatario. Llegando a los 48′ tras un error en sálida darsenera, Maximiliano Pérez en el contragolpe sentencia la historia en «la tierra de Los Teros» con el marcador 3-1, y de esta manera el auriverde suma sus primeros tres puntos en su vuelta a primera división.

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