Con un dominio que hace tiempo no se veía de un cuadro uruguayo sobre un brasilero y una noche soñada de Agustín Álvarez, Peñarol goleó 4-0 a Corinthians y acaricia la clasificación.

Desde la formación Mauricio Larriera ya había dejado claras sus intenciones ofensivas quitando a Juana Acosta para dar ingreso a Agustín Canobbio y así se plantó el manya desde el arranque presionando alto a la visita.

El plan comenzó de forma inmejorable ya que a los 5 minutos «el canario» se adelantó a todos en el primer palo, conectó de cabeza y venció la respuesta de Cassio para el 1-0. De allí en más hubo un solo equipo en cancha.

A los 12 cuando entre Torres y Gío González construyeron la jugada que otra vez definió el 19, la diferencia de 2-0 ya era merecida.

Sabedor de su dominio el conjunto local monopolizó el balón hasta el final del primer tiempo con muy buenos minutos de Cepellini cómo enganche.

En el entretiempo el técnico brasileño metió mano en el equipo de Corinthians para intentar cambiar. Nada cambio y a los 8 minutos con un gran gol Canobbio sentenció definitivamente el partido.

Pese al tercero, el conjunto uruguayo no bajó el ritmo y a los 70 el canario goleador definiría nuevamente para marcar su «hat trick», ser goleador de la copa y mostrarse a todo el continente.

Con el 4-0 si hubo tiempo para cambios, el debut de Olivera e incluso para bajar un poco el ritmo y dar descanso a Gargano. No parecía una noche contra un conjunto norteño.

La victoria que fue categórica no terminó siendo aún de clasificación por la victoria de River de  Paraguay cómo local, pero ya le puso un pie y medio en la segunda fase pues tiene 5 de ventaja faltando seis y 12 puntos de 12 jugados. Un ballet Made in Larriera.

Por Iván Antúnez

Vergarense, periodista y futbolero enfermizo. Actualmente integrante del equipo de @futbolclubuy e @infoTNU. Antes en @RadioUruguayuy

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