Partidazo

Jugaron para definir, Montevideo City Torque y Nacional, disputaron en el césped sintético del Estadio Charrúa, a la altura de lo que en la previa prometía ser un gran encuentro.

Los ciudadanos y tricolores se veían las caras con la premisa de, uno confirmar y otro encaminarse. Es que el equipo de Marini llegaba como lider del torneo Clausura, y Nacional de la Anual, el escolta en está última era el equipo celeste, siendo el bolso el escolta en el clausura.

El equipo del Grupo City, formó con Fiermarin, que estuvo bajo los tres palos, la línea final con Pizzichillo, Arismendi, Rak y Tewten, la mitad del campo estuvo conformada por Scotto y Alvarez como centrales, tres delante de ellos, el Argentino Del Prete, Allende y Lucas Rodriguez, siendo el punta en ofensiva Leandro Otormin.

Por su parte los conducidos por Giordano, formaron a San Rochet, Mendez en el lateral derecho, Laborda y Orihuela en la zaga, y Oliveros en el lateral izquierdo. Los volantes fueron al tridente de Carballo, Martinez y Neves, siendo los atacantes, Ocampo y García como extremos, dejando como referencia de área a Bergessio. El floridense volvió apostar al mismo esquema, 4-3-3, y casi la misma formación, siendo la única variante por obligación.

El partido lo impuso el conjunto local, fue el protagonista sabedor que jugaba en un terreno desconocido para el tricolor, y que además la intensidad, el juego rápido es algo que lastima al conjunto albo.

Triangulaciones, un gran momento de Otormín que tuvo unos 30 minutos iniciales muy buenos, generando situaciones permanentemente sobre el arco tricolor, pecando quizás en la definición, o en otras las buenas actuaciones del golero de Nacional. Las subidas de los laterales, el juego a las espaldas de los zagueros tricolores con un juego más directo y la vivacidad de Del Prete, Allende o el propio Alvarez cuando se desdoblaba, le generaron muchas complicaciones al fondo de Nacional.

Asmimiso, es un fútbol que le sienta muy bien a los dirigidos por Giordano, el fútbol de respuesta, y en eso aprovecharon con transiciones rápidas la velocidad de Ocampo y Pablo García, quien está recuperando de a poco su nivel, y la dinámica de los volantes centrales que le permitieron al equipo del floridense llegar con situaciones de contragolpe.

El primer tiempo se hizo muy interesante, de idea y vuelta por momentos, es cierto que el ciudadano tuvo opciones más claras que Nacional, e incluso fue quien impuso las condiciones del juego, pero la diferencia estuvo en la contundencia y tener un gran arquero en un gran nivel.

A los 40, cuando parecía que todo se iba en tablas, apareció en una de las contras un zapatazo de Neves, para que tomara el rebote Carballo y sin demasiadas pretensiones el remate se metiera en el arco de Fiermarin, que por un error técnico no pudo contener el disparo del volante tricolor.

El golpe iba a ser casi de KO, cuando 2 minutos después, otra nueva transiciones rápida, García para Ocampo, y a correr, desbordó, centro al goleador que en esas no perdona y ponía el 2 a 0, demasiado premio pero el fútbol no se ha hecho de merecimientos, sino de concreciones.

En la segunda parte ambos intentaron cambios rebulsivos, incluso Leodan González se comió un claro penal a favor de Nacional, que Rak le cometió a García que incluso podría haber visto la segunda amarilla, por lo cual doble error, y eso hubiera sido el fin del partido.

El golazo de Guerrero cuando transcurrian 23 minutos de la segunda parte, inalcanzable para la vaya cuasi inexpugnable de Rochet, le puso ese condimento final al partido.

Torque fue pero pecó de contundencia, las variantes le dieron más peso ofensivo pero no la claridad, ni efectividad con la que buscó hasta el final el empate, incluso en el cabezazo del final el «Pelo» Santos tuvo la posibilidad de la igualdad.

Giordano cambió, reestructuró la mitad del campo dandole aire a ese sector de la cancha a los efectos de rematar el partido, sin cambiar el esquema, con el ingreso de Rafa García le dió solvencia, y con Trezza y Trasante más rapidez a las transiciones y así cerrar el encuentro.

Lo ganó Nacional, sacó diferencias considerables en la Anual, se posicionó muy bien en el Clausura y dejó atrás a uno de sus más inmediatos rivales directos de las dos tablas.

Claro está que se cimentó en el gran momento de Rochet, que tuvo otra noche memorable, un futbolista con otro nivel, y la contundencia de ofensiva. Como positivo, además de los tres puntos, el repunte de Pablo García, los desteyos de Ocampo, que volvió anotar Bergessio y la dinámica de lo que es el mejor medio campo del medio. Lo negativo, el bajo nivel defensivo, volvió a sufrir en las espaldas principalmente de Laborda y Mendez, y Orihuela comenzó de menos a mas.

El conjunto de Marini, otra vez no pudo con Nacional, y no encuentra la formula para derrotar al tricolor, pudo y tuvo todo para concretar y confirmar pero la contundencia, más el error que cambió el trámite del encuentro hicieron que no se llevara algo de la noche del Charrúa. Más allá de esto, nadie le quita la posibilidad de soñar y la certeza de que está haciendo un gran campeonato.

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