En momentos difíciles y poco comunes para Nacional, el equipo dirigido por Jorge Giordano logró quedarse con el Torneo Intermedio, luego de lo sucedido en el mes de diciembre con la suspensión de la final por los casos positivos de Covid-19 en el conjunto tricolor.

El planteo del equipo albo inició con defensas zonales, que con el correr del partido Nacional apostó al ataque posicional iniciando el juego desde Felipe Carballo-Emiliano Martínez, hasta llegar a un quiebre de líneas defensivas por parte de Alfonso Trezza. El punto débil por parte de los tricolores estuvo en la imprecisión para terminar una jugada en gol por parte de Gonzalo Bergessio o Emiliano Villar, además de que se destaca la gran actuación de Ignacio De Arruabarrena, en el arco del equipo bohemio. De cara a los siguientes minutos de primer tiempo, las presiones con doblajes realizadas por parte de Hernán Rivero y Nicolás Quagliata; generaron inquietud defensiva en Nacional, logrando así un juego desequilibrado a los dirigidos por Jorge Giordano.

Sobre el final del primer tiempo Wanderers decidió apostar al ataque por el sector de Agustín Oliveros, que tras quiebre defensivo se generó un desvío, el cual Guillermo Centurión en dos tiempos se encargó de que los bohemios no abran el marcador. Además esa incidencia influyó en que Nacional presente otra propuesta de cara al segundo tiempo en todos sus ámbitos.

Foto: Marcelo Bonjour

Para el segundo tiempo el equipo dirigido por Jorge Giordano se plantea un cambio de formación, siendo este causante del buen juego que generó desde el mediocampo Emiliano Martínez. Además de que haya sido el jugador que marcó la diferencia en los tricolores en cuanto al rendimiento albo. Logrando así, se dieron las propuestas ofensivas luego de que se de el ingreso de Brian Ocampo en lugar de Alfonso Trezza, sumando a que Nacional apostó a la proyección ofensiva del volante. Lo positivo en el planteo de Jorge Giordano, fue la intención de buscar abrir el marcador y la firmeza en el quiebre de líneas defensivas bohemias, pero se enfrentaban a un Ignacio De Arruabarrena firme y seguro.

En el alargue el equipo albo no daba por perdidas sus oportunidades de gol, generando así ocasiones de peligro para el arco bohemio. Donde Nacional centró su juego en Brian Ocampo intentando el quiebre defensivo de la defensa de bohemia, pero se siguieron enfrentando a la imprecisión de definir la jugada. También se dieron situaciones de ataque generadas por Wanderers, aunque Renzo Orihuela con buena referencia aérea evito la apertura del marcador por parte de los dirigidos por Daniel Carreño.

La tanda de penales le sacó a Nacional el sabor agridulce de no haber convertido un gol durante el partido, esto se debe a que la solidez de ejecución de Nacional se vió sin incertidumbre por parte de los ejecutantes. Además se destaca que Guillermo Centurión cumplió con buena nota su debut con la casaca tricolor.

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