Dale tu que te toca a ti, parece haberle dicho el profe Pablo Bengoechea al flamante entrenador carbonero Mauricio Larriera.

Después de una danza de nombres, con pluralidad de perfiles e identidades, él área deportiva que encabeza el ídolo carbonero, con Gabriel Cedrés y hasta con influencia del “Indio” Olivera, recomendaron la contratación del joven entrenador ex Wanderers entre otros, Mauricio Larriera. 

El consejo directivo aprobó la noche del miércoles la contratación del entrenador floridense, aunque la misma no tuvo unanimidad, pero tampoco negativas, si contando con 4 abstenciones.

Así el jueves, José Mauricio Larriera Dibarboure de 50 años se convirtió en el nuevo entrenador de Peñarol para la temporada 2020-2021.

Entre los fundamentos que brindó Bengoechea para inclinarse por Larriera está la experiencia recogida en la Selección Paraguaya, cuando fue asistente de Pelusso, y que al decir del profesor le da conocimiento del futbolista moderno, a su vez la gran importancia que le da Mauricio a los jóvenes, base fundamental del nuevo proyecto deportivo del carbonero, y quizás la más trascendente el conocimiento que tiene del medio como del torneo en disputa, con el cual afrontará una seguidilla importantísima de encuentros.

El floridense a sus 50 años dirigirá su noveno club en la carrera, esa que comenzó en 2013 en Sol de América de Paraguay luego de haber sido ayudante de Gerardo Pelusso, hasta esa fecha desde el 2007.

Larriera enfrentará su principal desafío profesional, nada más ni nada menos que dirigir un grande, con la importancia que tiene en Uruguay y la vidriera que significa a nivel internacional. Claro está toma con una coyuntura especial, estando 7 puntos abajo de su principal rival en la Anual y con dos torneos en contra. 

El desafío es aún mayor si uno toma en cuenta el peso de la historia del club mirasol, que no se puede comparar con ninguno de los anteriores 8 equipos en los que tuvo el entrenador. 

Eso si, como técnico tiene algunas características que traduce a sus equipos. 

Su esquema de juego fundamentalmente es el 4-2-3-1, pero su pragmatismo sistemático lo hace cambiar durante los partidos no muriendo con ese esquema, aunque es su principal táctica. 

Es un estratega que trata que sus equipos sean protagonistas yendo constantemente al ataque, buscando el pasaje sistemático de sus laterales en ofensiva con rápidas transiciones. 

Trata de dotar a sus planteles de laterales habilidosos, volantes técnicos y delanteros muy rápidos. 

Cuando no tiene la pelota, sus equipos ejercen una presión alta en 3/4 cancha, forzando el error del rival haciendo intensa las mismas.

Larriera se lo conoce por un gran analista, una de las virtudes que lo llevo a tener el ok de Bengoechea, analiza mucho a sus rivales para crear su propio plan de juego así dominando estrategia y pelota. 

Es un entrenador que suele generar su fútbol desde la primera línea de juego, para intentar él progreso en el campo por intermedio de pases cortos dándole participación a todos sus jugadores de forma activa, siendo muy irascible con la división de balón.

Esas sin lugar a dudas serán virtudes y características que tratará de implementar en su nuevo Peñarol. 

Ahora bien, tendrá grandes desafíos, algunos que provienen de su idea y otros que provienen de su personalidad. 

Por la primera, tendrá que trabajar y mucho en equilibrar su pensamiento de intensidad y transiciones rápidas, con el estado físico del plantel carbonero que en su mayoría tienen más de 30, teniendo una seguidilla de partidos muy importante. 

Sobre su personalidad, tendrá dos desafíos, el primero poder revertir la estadística que lo tienen como un entrenador que no le ha podido ganar con los equipos que dirigió a Nacional, el rival de todas las horas del carbonero, lo enfrentó en 5 oportunidades, con 4 equipos diferentes Racing, Defensor Sporting, Danubio y Wanderers, cayendo derrotado en 3 oportunidades y empatando en las restantes dos. 

El otro singular desafío será saber levantar a sus planteles, es que Larriera como técnico no ha podido revertir las malas rachas de sus equipos teniendo que abandonar en muchos casos o ser dimitido, el último caso y el más fresco es el de Wanderers, con el cual realizó un gran apertura, pero que luego de las victoria ante Peñarol no supo ganar más, perdiendo 5 y empatando solo uno de los últimos 6 disputados, casos similares le tocó en Danubio, en el O’Higgins de Chile donde solo ganó 1 de 8 que dirigió, o en Qatar donde perdió 14 de los 23 partidos que dirigió. 

Por tanto, será sin duda todo un desafío para Mauricio Larriera, quien lo asumirá con un respaldo importante de la gerencia deportiva, teniendo a Darío Rodriguez como asistente técnico, quien le dará el conocimiento interno del club y completará el cuerpo técnico con el profesor Alejandro Martínez. 

“Cuando era chico era hincha de Peñarol, miraba los goles de Fernando Morena, las gambetas de Ruben Paz que era mi ídolo de niño. El club que me emociona es Peñarol. A la hinchada se la gana con resultado, con seriedad. Sin vender humo lo digo.” de esta manera cerró su presentación el floridense en el CDS, el 6 de enero comienza su era, que a priori será toda una incógnita. 

D.A.F.L.

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