Vino efectivo, terminó en una changa

«Después de un tiempo… uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes… y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.», así escribe en uno de sus libros Jorge Luis Borges, uno aprende, y pinta lo que es en nuestros días el verso enmascarado que los dirigentes llaman proyectos, procesos, eso que suena tan lindo, pero que ni ellos resisten, y aquellos entrenadores que vienen efectivos, terminan haciendo la changa, muchas veces sin culminar un campeonato corto. 

Quizás uno puede visualizar que en esa comparación, ineludible por cierto, entre Nacional y Peñarol, los tricolores van en zaga, pareciendo que al menos logran tener cierta estabilidad en sus contrataciones de entrenadores, pero tampoco terminan siendo la parasea ni mucho menos. 

Es por cierto el gran tendón de Aquiles que ha tenido el proyecto Decurnex e Iván Alonso, con los sendos errores en la contratación de entrenadores. 

Tan es así que uno podría remontarse a la contratación de Arruabarrena, el argentino que arrimó el manda más tricolor, en el año 2013, y pasó sin pena ni gloria. 

En 2018, cuando se postulaba al máximo sillón albo, sus focos eran ordenar la casa desde lo económico, y proyectar a Nacional como una Institución Social, con proyectos de largo plazo, con Iván Alonso como Manager Deportivo y asesor en dicha área. Pues bien, esto último; no lo ha podido sustentar ni 10 meses. 

Comenzó mal, porque a sabiendas de que no iba a ser de la consideración del presidente, y mucho menos del Manager Deportivo, dejaron ir a Medina, quien decidió renunciar antes de la asunción del entonces electo presidente. 

Acto seguido, con bombos y platillos de proceso innovador, de vanguardia, presentaron a Eduardo Domínguez, quien venía precedido de muy buenos procesos en la vecina orilla, pero como dice el dicho; «el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra», dicho «proceso» duró 5 fechas del Apertura, los malos resultados, a pesar de las maravillas que se hablaban del trabajo del argentino y quien había logrado hasta entonces un torneo oficial ante el clásico adversario y puntaje perfecto en copa Libertadores, pudieron más y terminaron destituyéndolo, fue en verano pero pareció un amor de primavera. 

Allí salieron en busca de un salvador, y echaron mano a Alvaro Gutiérrez, la antítesis de Domínguez y la filosofía futbolística del presidente y el manager. Pero el pez por la boca muere, y violín en bolsa se embarcaron en el «proyecto» del rendidor Gutiérrez que con su espalda ancha logró dar vuelta una pisada por demás adversa, 10 puntos atrás de Peñarol en la Anual, para terminar ganando el año, con la épica arremetida de 2 finales clásicas en 4 días. No obstante ello, siempre ha sido un debe del «Guti» lo internacional, que nunca ha sido la excepción, sino que la regla y no ha podido superar octavos de final, muchas veces con planteos que hoy se critican. 

Uno podría interpretar, que después de haber dado vuelta la pisada, y cortar un tricampeonato del tradicional rival, Gutiérrez tendría la llave de los Céspedes para continuar como entrenador, pero no, le cambiaron la cerradura, si bien se adujo el estrés, que por cierto es indiscutido después de lo que significaba tomar en la coyuntura en  la que lo hizo, sabido es la poca confianza del presidente y el manager, ya que a pesar del triunfo no era de su paladar y Alvaro Gutiérrez se terminó yendo. 

Y ahí volvió a la acción; «El ProcesoMania Versión 2», se fue en búsqueda de Gustavo Munúa, quien estaba dirigiendo en España al Cartagena, con el verso del proyecto a largo plazo, una idea de juego de posesión, potenciar juveniles, es por lo que se inclinaron por el exarquero, que recibió un golpe de KO, cuando en el primer campeonato oficial pierde la final ante Liverpool, equipo en desarrollo, y lo que agrava dicha derrota es el como, con una remontada, yendo al alargue y con superioridad numérica no logra vencer al negro de la cuchilla. 

Pero, tenía la segunda arma y era la copa internacional, donde venía con puntaje perfecto, logrando debut con victoria en Perú, ganando en casa, aunque haciendo un Apertura que dejaba mucho que desear. 

Pandemia de por medio, sino hubiese sido una tormenta de verano su pasaje en el tricolor, logró ganar resonantemente en Argentina frente a Racing y con muchos pibes de visita en Venezuela, ademas de realizar una gran arremetida en el ámbito local lo que lo llevó a definirlo en una final única ante Rentistas. 

Pero el proyecto, duro lo que dura un suspiro, fue capaz una derrota resonante, por la forma, ante el bicho colorado que otra vez hizo pegar un volantazo, y Decurnex en la misma noche decidió cesar el proyecto auspicioso del exarquero tricolor para apostar a quien sabe que;. 

Y allí como manotazo de ahogado fueron otra vez el cantaor al agua de Gutiérrez, pero este dijo «no te vistas que no vas» y le bajo el pulgar, por lo cual echaron mano al estudioso de Giordano, de gran concepto profesional, un excelsos analista, que se lo había ido a buscar para la Secretaria Técnica hace un año atrás y había cumplido con creces la función. 

Esta más que claro, que Giordano llegó al cargo por la función y el contexto, de otra manera nunca hubiese estado en consideración del presidente, mucho menos de Alonso, independientemente de su capacidad para ocupar dicho cargo, que es indiscutida. 

Cuando muchos se golpeaban el pecho, ya que encandilaba las luces del escenario, el prometedor arranque del intermedio 5 en 5, y su partido de copa ante Alianza, «Giordano ha demostrado estar capacitado para dirigir a Nacional…» José Decurnex, llegaba la pesadilla, 7 partidos con 4 derrotas, 1 triunfo y 2 empates. Claro esta; toma mucha trascendencia el cómo, porque el triunfo fue ante un pobre Boston River, y los empaten tienen gran importancia porque basado en una estrategia, logra pasar la fase de Octavos ante un poderoso IDV, campeón de la Sudamericana 2019, quebrando la historia luego de 4 años. Pero el hincha, y ahí incluiría al dirigente, no resiste la presión, porque la última semana aquella capacidad que había demostrado Jorge Giordano, parece haberse ido como agua entre los dedos, porque la derrota ante River en Avellaneda, sumado a la derrota clásica en el CDS, y la goleada histórica para la eliminación copera dejaban más dudas que certeza sobre su continuidad. 

Muchos dirán, era un interinato por el intermedio, y ese será su caballito de batalla para devolverlo eventualmente al puesto de Secretario Técnico, pero nadie tiene dudas que Giordano había comenzado para quedarse, y es más si uno realiza un análisis profundo de la situación podríamos decir que su campaña no es del todo mala. 

Se le achacan la pálida imagen contra IDV, ningún analista de fútbol podría pretender que Nacional le juegue de igual a igual al conjunto ecuatoriano, que si bien no tiene historia, poco se hace últimamente con ello, tiene verdaderos proceso institucionales desde técnicos que perduran en el tiempo, ideologías de formación y estrategias, que lo han llevado a ser la élite del fútbol sudamericano pese a quien le pese, entonces humildemente creo fueron planteos acordé a la llave, y logró ganarle por mérito propio, no siempre el que se defiende es porque el rival es más, ni tener la pelota es superioridad, muchas veces eso se traduce en estrategias, saber tus limitaciones, y conocer las del rival, manejando el juego a tu merced, y entiendo fue lo que planificó, quizás le falto la segunda parte del libreto que fue la transición ofensiva para lastimar al conjunto ecuatoriano. 

Después, si uno analiza la llave ante el millonario, es francamente un despropósito, trato de pelearla, un gran primer tiempo de visita, un segundo tiempo lapidario con una ventaja indescontable, pero estuvo a la altura institucional, en la vuelta, posicionando un equipo para pelearla, obvio que no se puede saber qué pasaría si el partido era 11 contra 11, o esa expulsión tan temprana que condicionó, seguramente lo hubiera ganado River, porque de 10 partidos los uruguayos le podrían ganar 1, pero otra seguramente hubiera sido el manejo del entrenador estratégicamente. 

En el medio la derrota clásica, le faltó quizás ahí temple para ir a buscarlo luego de haberlo empatado, habiendo estado 2 – 0 abajo. 

Entonces, si uno visualiza el contexto, y le suma los números, párrafo aparte las situaciones en el Hotel, estos no son malos, pero nuevamente él boca a boca de la calle presiona, y si bien la continuidad del floridense es un hecho, está claro que se da más por el contexto que por la plena convicción de que sea el entrenador ideal para Nacional, tan es así que una renuncia de Acevedo en tierras trasandinas hizo pensar en ofrecerle el cargo.  

En la vereda de enfrente, Peñarol ha deambulado sin ton ni son, con entrenadores, donde uno podría decir que en el último siglo ha tenido más entrenadores que presidentes y dirigentes juntos.

Si tomamos como referencia el mismo período de análisis, tuvo un poco más de estabilidad en cuanto a sus conductores, claro está la estabilidad mencionada está directamente relacionada con los resultados deportivos. Al principio del mandato de Barrera, se apostó por el Memo Lopez, y el club logró buenos resultados deportivos, al menos a nivel local, quedando el debe en lo internacional, moneda corriente del carboneros del último siglo.

Pero todo esto cambió cuando los resultados no fueron auspiciosos, y cuando la presión de la calle se hizo sentir. Después que a mediados del 2019, se le desmantelara el equipo a Lopez, los resultados empezaron a mermar, las contrataciones eran a diestra y siniestra tratando de palear las malas decisiones dirigenciales, hasta que aquel entrenador que se le firmaba un contrato sin plazo a futuro y prometedor, como era Diego López, las derrotas con finales clásicas hicieron dar un timonazo, y el «Memo» dejó de ser el entrenador carbonero.

Ahí se fue por la figura de un debutante, principio tienen las cosas, y apareció la figura de Forlan, quien iba por hacer sus primeras armas, nada más y nada menos que con un campeonato atrás, e inaugurar su carrera como entrenador en un grande. Nadie puede discutir su trayectoria como jugador, sus conocimientos, pero quizás es demasiado alto el vuelo.

Pero los dirigentes se llenaron la boca, con la idea del proyecto innovador, una idea europea de trabajo, y dotaron al cuerpo técnico de Forlan con muy buenos profesionales, modalidad de entrenamiento del primer mundo pero… la historia se volvió a repetir, y si la pandemia no hubiera llegado, quizás el amor del proyecto revolucionario, hubiera durado lo que dura el agua en la corriente.

La decisión de cesar al novel entrenador fue muy cuestionada, oposición mediante con elecciones de por medio, hicieron que el presidente Barrera se desgastara y conduciera solo al club, medida que no fue agraciada ni por el propio Forlan, a quien Barrera le pidió su cargo y este se negó, teniendo que tomar la medida de redimirlo de su puesto de entrenador.

Allí se fue por un viejo conocido, y amor del presidente, la antitesis de Forlan, para que llegara Mario Saralegui, que fue rehen de sus palabras y esclavo de sus hechos, se embretó hablando como un hincha, prometiendo algo en lo cual el club estaba lejísimo de llegar, «la sexta», terminó en sudamericana, cayendo en primera fase. Mientras tanto, en el torneo local, regaló el Apertura, donó el Intermedio, y si bien tuvo una arremetida final que le permitió terminar con una luz de esperanza, está a 7 de Nacional en la Anual, con la obligación de ganar el Clausura que será un torneo sprint, y conseguir clasificación a torneos internacionales, además de evitar el bicampeonato del tradicional rival.

Claro estpa también a Saralegui le pesó mucho su inconducta, es una persona cuasi indomable, y eso visto por la nueva directiva le pesó para poder continuar en el cargo, porque dada la coyuntura podría haber sido otra la historia tomando en cuenta como terminó el torneo.

Pero el paladar sigue siendo otro, la novel directiva presidida por Ruglio busca otro perfil, tiene a un Bengoechea como Director Deportivo, y uno podría perfectamente decir que es consistente su opinión, sus ideas, y hasta creíbles, el tema está en cuanto podrán dejar influir al profesor en la toma de decisiones deportivas.

«Y uno aprende, que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende… y con cada día uno aprende.» que no hay proyecto sustentado por malos resultados, que nuestro fútbol no soporta largo placistas, y que lo único que se considera es el fin de semana, que no hay efectivos, sino interinos permanentes, y que no hay ideas de futuro, sino resultados de presente.

Por lo cual, si verdaderamente quieren apostar a proyectos, procesos, que son los únicos que comprueban los verdaderos resultados, deberían aprender a confiar qué hay un futuro esperándolos, que esta más allá de lo que puedan comprender en este momento presente. 

D.A.F.L.

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