La experiencia, el gran diferencial

«La obligación que tiene todo ser humano es rentabilizar sus opciones para ser feliz. Entonces, nosotros deberíamos aclararle a la mayoría que el éxito es una excepción, no es un continuo. Los seres humanos de vez en cuando triunfan pero habitualmente desarrollan, combaten, se esfuerzan y ganan de vez en cuando…, muy de vez en cuando» MB., es una clara realidad del fútbol uruguayo de las últimas decadas, claro está que cada vez se hace más habitual, el «…MUY DE VEZ EN CUANDO.».

Es indudable que las diferencias fueron abismales, pero fundamentalmente en los detalles, en los momentos en los que no había que fallar, se falló, y se resume eso en la experiencia, no solo del individual, sino el diferencial del colectivo, la precisión y jerarquía individual que combinado hacen de este River de Gallardo el mejor de américa indiscutido.

El propio Bielsa decía; que si algún día tendría que analizar a un entrenador, prescindiría del resultado, examinando exclusivamente el método, y parece ser oportuno hacer desde la metodología el análisis de esta eliminación de Nacional.

Esta vez, Giordano apostó a un equipo fresco, más dinámico, construido desde las bandas, con carrileros volantes, dos internos mixtos, y mejores acompañantes para Bergessio, y a priori puede decirse que acertó en la estrategia.

Los tricolores lograron controlar a ese River de posesión interna, logró interceptar con pressing alto, evitando que los centrales jugaran rápidamente a los extremos, Carrascal y Suarez. García y el Chory eran primer línea de presión, rápidamente se tapaban las salidas prolijas del Millonario, generando el dos uno en la presión alta, porque se sumaba Trezza o Cougo a esa acción.

Le dió resultado este esquema de 3-4-3, tan es así que se vio un equipo más veloz en las transiciones, con más gente en ataque, incluso teniendo alguna oportunidad, forzando el error del rival y culminando.

Pero los detalles, hacen la diferencia, y mucho más en este nivel de juego, y vaya si Nacional lo padeció. Lo que parecía una luz de esperanza por el planteo, la ambición, lo intenso del partido planteado, comenzó a desdibujarse cuando a los 17´llega la expulsión de Rochet, que parte de un error defensivo, y agarró al equipo saliendo. Si esto fuera poco, cuando el tricolor había diagramado una estructura para controlar la ansiedad, debiendo ser mucho más equilibrado, 10 minutos más tarde, llegó el gol del Millonario que también surge de un error del zaguero Orihuela que deja una pelota corta en salida, transición rápida y después pararse y aplaudir por el control, la pausa y definición de Carrascal.

Entonces, fueron errores consecutivos, en un lapso de muy poco tiempo, que no hacen más que derribar cualquier posibilidad, o cualquier idea que haya tenido el entrenador.

Después de ahí, no hay análisis posible, ni desde lo estratégico, porque jugar con inferioridad ante un equipo intenso, de posesión y verticalidad, que se conoce de memoria, que tiene claro el movimiento en los espacios, con mucha movilidad. Nacional trató de sacar la indosincracia del futbolista uruguayo, agachar cabeza e ir para delante, pero es indiscutido que pesó la juventud e inexperiencia sobre la aptitud y actitud de un rival meridianamente superior.

El planteo pareció acertado, no podemos realizar futurología, ni adivinar que podría haber pasado si la historia era 11 contra 11. Pero cuestionar la estrategia sobre el resultado, o priorizando este último no pareciera correto, mucho más cuando la convicción me dice que el planteo fue ambicioso, que logró maniatar al rival, pero los detalles por errores cometidos, sumados a la jerarquías individuales de un colectivo superlativo, hizo la diferencia.

Desde lo negativo, siempre puede sacarse algo positivo, Un entrenador no es mejor por sus resultados ni por su estilo, modelo o identidad. Lo que tiene valor es el proyecto, los argumentos que lo sostienen, el desarrollo de la idea. No hay que juzgar la idea, sino el sustento. Se pueden valorar proyectos antagónicos. Lo que nunca se puede hacer es sustituir las convicciones, y Nacional debe tener claro que el proyecto se sigue plasmando, apostó a los pibes de la Cantera, y demostraron estar a la altura, el diferencial en este tipo de proyectos está en mantenerlo, hecho inviable porque parten rápidamente, pero el camino estuvo.

LA vuelta de Pablo García, que retornó en buen nivel, encarador, querendón, gambeteador, y permite ilusionarse por parte del hincha, la prestancia de Martínez, que sigue demostrando estar a la altura, siendo un volante mixto que no abundan en nuestro fútbol, capítulo aparte para Cougo, que partido a partido vuelve a su nivel, ese que lo catapultó de Defensor al exterior, y por el cual Nacional apostó, tuvo mucha incidencia en ese pressing que ideó Giordano, no claudicó ante la adversidad, fue siempre, hasta que salió extenuado.

En los procesos negativos normalmente todos abandonan, se critica mucho desde el resultado, nadie te acompaña para ayudarte a ganar, pero todos te acompañan si has ganado, es una ley de nuestro fútbol, la bipolaridad. Entonces; «Aunque les resulte imposible, no reclamen nada, traguen veneno, acepten…que todo se equilibra al final.»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *